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Siguen sin existir los duros a cuatro pesetas | SIngenio Blog Y es que un duro siempre ha costado cinco pesetas , por lo menos hasta que llegó el euro. Si te lo vendían más caro te estaban engañando y ...

✽ 27/12/08

☆ 2 comentarios

Siguen sin existir los duros a cuatro pesetas

Y es que un duro siempre ha costado cinco pesetas, por lo menos hasta que llegó el euro. Si te lo vendían más caro te estaban engañando y si te lo cambiaban por menos...¡seguro que era falso!

El tal Madoff, para más señas ex-presidente de Nasdaq, uno de los mayores mercados electrónicos del mundo, es el último de una larga lista de expedientados y bajo sospecha, que se han apuntado a los negocios piramidales. Y lo de negocio vaya por él mismo y los primeros que se apuntaron al carro, porque los que vinieron detrás, a remolque, probablemente no vean un duro.

El año pasado por estas fechas, hacíamos un poco de Bruja Lola y anunciábamos que nos faltaba poco para tener algún nuevo timo piramidal. Evidentemente, no hemos acertado ni con la fecha ni con la dimensión de la cadena, porque si no montaríamos nuestro propio gabinete adivinatorio para forrarnos, pero esta noticia me ha hecho recordar que tenía pendiente un post abundando sobre el tema.

Los timos piramidales están basados en la creencia de que basta con ser un buen vendedor, para conseguir el número requerido de compradores (normalmente menos de seis) y así poder recuperar tu inversión. Luego sólo tienes que esperar a que te llegue tu turno para que la pasta te caiga del cielo. El problema está en que las matemáticas son una ciencia exacta y las progresiones geométricas crecen muy rápido. Tanto que en una población finita como la nuestra, el mercado se satura a la misma velocidad y te quedas con el culo al aire, o sea, sin encontrar clientes que no estén ya en el ajo.

Prueba de ello son, por ejemplo, el Caso Cabrera en Ecuador, las Células de la Abundancia en Chile, Proyecciones D.R.F.E. en Colombia, Forum y Afinsa en España...




Lo de Bernard Madoff parece que no se trataba de un sistema piramidal, sino más bien -por sus propias palabras- de un Esquema de Ponzi. Según Wikipedia, los Ponzi tienen las siguientes diferencias con respecto a las Pirámides:
  • Hay un punto de referencia para todos los participantes. Una persona con buena reputación que genera la suficiente confianza.
  • Las supuestas ganancias provienen de la habilidad del gurú de turno, que supuestamente dispone de un olfato excepcional y/o información suficiente como para poder pegar pelotazos cada vez que se lo propone.
  • Al no tratarse de simples progresiones, pueden tardar más en descubrirse porque no es necesario estar buscando nuevos partícipes. En principio bastaría con que los clientes reinviertan sus beneficios.
En este caso de la empresa de Madoff, sí que hay una diferencia importante con respecto a otras estructuras y es precisamente que el público objetivo no eran precisamente personas con escasa cultura financiera, sino más bien al contrario.

En cualquier caso, tanto monta, monta tanto y las sutiles particularidades de cada uno, no quita para que ambos puedan ser calificados como un gran timo.

Y hablando de sutilezas... Supongamos que queremos montar nuestra agencia de asesoramiento bursátil. Somos nuevos, no tenemos clientes y la confianza en nuestras habilidades tardará mucho en llegar al gran público. La solución si no nos importa cometer un delito aunque no sea muy evidente es la siguiente...

Conseguimos una buena base de datos de clientes potenciales. Pongamos sólo unos 2048. Escribimos una carta -o un e-mail- de presentación y para demostrar nuestro buen hacer, les ofrecemos nuestras recomendaciones para las próximas 4 semanas de forma gratuita. En ese mismo escrito, anunciamos que las acciones de la empresa X tendrán el viernes un valor de cotización mayor que el de hoy. Esto sólamente lo hacemos con 1024 personas; a la otra mitad les pronosticaremos que las mismas acciones van a bajar.

Llega la fecha y comprobado el dato real, descartamos -es decir, no escribimos más cartas- a aquellos a los que mandamos el pronostico equivocado y nos centramos en los otros. Volvemos a repartir nuestros vaticinios y pasada la segunda semana, ya tendremos 512 personas empezando a pensar que quizás están perdiendo dinero con sus asesores actuales. Tras cuatro semanas haciendo de adivinos, posiblemente 128 personas se afanarán el lunes en llamarnos para preguntar nuestra tarifa.

Ahora introduce factores como multiplicar el número inicial de cartas para obtener más clientes convencidos o redacta tu escrito con frases como "con un 80% de probabilidad de éxito", para poder reciclar individuos con los que se haya pifiado una sola vez, pequeñas variaciones que aumenten la credibilidad... y verás que el sistema tiene el éxito bastante garantizado... ¡más o menos un 80%! :D

Este sistema puede parecer demasiado simple para ser efectivo, pero pensar si alguna vez vuestro asesor en el banco os ha dicho que tenía un soplo sobre alguna posible inversión. Si os sale bien la primera vez, seguramente le hagais caso también la segunda.

2 comentarios:

lys dijo...

Me he dado un vueltecita por Anway y me he quedado de piedra. No soy yo amante de esos negocios pero si que he conocido a personas que están en ello hasta el cuello.

Un saludo lindo para ti, se muy feliz.

KIKELIN dijo...

Por una parte me parece increible el tema de las estafas a gran escala, pero por otra, veo que son el resultado de querer ganar más y más. El título del post no podía ser más acertado.

Muy interesante!

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